LA SUBASTA DE SER MUJER








AMINA CHABEH


La normalización del maltrato psicológico en un contexto patriarcal islámico es muy visible desde muy temprana edad con la sexualización del cuerpo de la mujer desde muy joven, junto con la privación de la intimidad con el fin de que la pérdida de la virginidad no sea sin el consentimiento de la familia de la chica antes del matrimonio. Ella no tiene el derecho de decidir cuándo y con quién va a perder la virginidad, y menos, fuera del matrimonio, casi siempre es la familia es la que toma dicha decisión, la determinación suele recaer sobre los hombres de la familia que deciden cuál de todos los hombres que irán a pedir la mano de su hija a cambio de dinero(dote), será el mejor. En muchos casos esto dependerá de la dote que ofrezca el futuro marido, cuanto más dinero mayores serán sus posibilidades de quedarse con la mujer subastada.

La subasta de la virginidad, de la valía, de la honra, de la mujer.


Desde pequeñas se normaliza que la finalidad será satisfacer a un hombre, un hombre al cual cuando le entregues tu virginidad te va a exhibir como un trofeo, que presume haberte arrebatado, convirtiéndote a tí en su propiedad.


¿Qué creéis que pasa cuando la chica se niega y quiere que su intimidad sea suya? ¿cuándo divisa que puede haber una posible vida mejor donde no exista la cosificación y su libertad e igualdad no es imaginaria, sino real? ¿qué creéis que pasa cuando quieres vivir TU VIDA? No se puede, está mal, es pecado, es de putas, es de putas que tengas y disfrutes de tu sexualidad, pero, ¿no que te sexualicen y te utilicen con ello? No, eso no es de putas.


Desde pequeñas nos arrebatan nuestro valor de diferentes maneras para que nuestra seguridad junto a nuestra personalidad la puedan dirigir ellos desde su actitud de control. Nos hacen interiotizar que nuestra apariencia física no es suficiente, diciendo que no somos lo suficiente femeninas, o lo suficientemente bonitas como para que algún hombre alguna vez se fije en nosotras y nos haga “el favor” de casarse.


Mientras van intentando que normalicemos y aceptemos estos comportamientos diciendo “la vida es así”, “esta es la manera que lo hacemos nosotros y es la mejor”, para que aceptes tu papel de sumisa, entregándole a un hombre bueno, musulmán, se cumplirá y la familia también podrá alardear de ello, de que la chica ha seguido el camino que le han impuesto y ha conseguido llegar a desempeñar su papel como buena mujer en una sociedad patriarcal que se le ha impuesto desde que nació.

Pero cuando no entras en los estándares para satisfacer a la familia o simplemente quieres seguir tu camino

Te siguen, te señalan, “mira a la mala hija”, te humillan, hablan de ti y te juzgan “se cree que es como una occidental”, te quieren cazar, por que la idea de que una mujer se aleje del seno patriarcal islámico no es buena, “puede darle ideas a otras chicas”, puedes darles a entender que hay una posible libertad y que la vida no es como ellos dicen que tiene que ser, y eso está mal, es de putas.